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RAM RAMPAGE: LA VERSATILIDAD ES SU SECRETO
Test Drive

RAM RAMPAGE: LA VERSATILIDAD ES SU SECRETO

septiembre 7, 2026

Esta pickup nos brinda una gran flexibilidad de uso, ya que se desempeña muy bien en los centros urbanos, en las carreteras y en los caminos agrestes, escenario este último donde brilla con mayor intensidad.   

Por Leonardo Pacheco

La Rampage se construye en Brasil, sobre una plataforma monocasco que mide 5,02 metros de largo y que cuenta con una conveniente distancia entre ejes de 2,99 metros. En función a sus cotas exteriores, y por el hecho de ofrecer una capacidad de carga de una tonelada, este ejemplar está inserto en el segmento de las pickups medianas (Mide Size)… que es en definitiva el más poblado del mercado automotor.

Se comercializa con los niveles de equipamiento Bighorn, Rebel, Laramie y R/T, destacando en los tres grados iniciales la presencia de un motor turbodiésel de 2,2 litros, un enérgico bloque Multijet del que emanan 200 cv y 450 Nm de torque; este impulsor es una de las mejoras que presenta esta camioneta, luego de una breve ausencia de los escaparates.

Este Test Drive lo realicé a la versión Laramie, un ejemplar muy bien equipado en todos los sentidos, ya que nos ofrece desde un cobertor “marítimo” para el sector de carga, pasando por unas atractivas llantas de 18”, y así hasta llegar a una serie de amenidades interiores, entre las que destacan el clúster digital de 10,3”, la pantalla táctil de 12,3 con acceso a las plataformas Apple CarPlay y Android Auto, el cargador inalámbrico para el teléfono, los asientos frontales con mandos eléctricos y el tapiz de cuero sintético.

En seguridad se anuncian siete airbags, controles de tracción, estabilidad y descenso, aviso de punto ciego, aviso de mantenimiento de carril, alerta de colisión frontal, control de crucero adaptativo y cámara de retroceso, entre otros tantos aditamentos de gran utilidad.

Para conocer el precio de esta pickup les aconsejo consultar en la página del importador o de sus concesionarios, porque esos valores cambian constantemente, por lo que esa información perdería vigencia.     

Una aventurera civilizada  

Al momento de abordar lo primero que destaca son sus muchas posibilidades de acomodar el puesto de manejo, según nuestras necesidades, ya que cuenta con una columna de dirección regulable en dos parámetros, además de mandos eléctricos en los asientos, y unos grandes espejos laterales que nos brindan un amplio dominio visual del entorno.

No hay problemas de espacio, y eso aplica a todas las complexiones. El volante posee un diseño bien logrado, la selectora de la transmisión automática de nueve velocidades se ubica en la consola central, al igual que el pulsador con el que accedemos a la tracción 4×4; todas las Rampage disponen de ella.

Es una excelente decisión el no haber abusado de la tecnología táctil ni de los artilugios electrónicos, y es justamente ese sentido de lo analógico lo que conquista a los más puristas… en ese club me inscribí hace tiempo.

En lo que guarda relación con la dinámica, esta camioneta desde el primer instante me dejó saber lo potente y “torqueadora” que es, tanto así que en cosa de segundos me olvidé de ese efecto Turbo Lag que se manifiesta al momento de romper la inercia. Esos 450 Nm de torque no se hacen esperar, y menos aún esos 200 cv que son debidamente gestionados por la transmisión automática.

El motor y la caja se entienden de maravilla, y se agradece que se le hayan sumado algunos caballos extras a la receta. En cuanto a eficiencia, para la Rampage se declara un rendimiento mixto de 13,2 km/l, cifra que se mantuvo casi sin alteraciones luego de realizar esta prueba de manejo; claro que en la carretera obtuve 17 km/l… mejorando lo anunciado en la ficha técnica.

En el asfalto la suspensión se desempeña correctamente, incluso con un cierto tacto deportivo, una cualidad que no esperaba encontrar en esta versión; para eso está la unidad R/T. Los rebotes son mínimos y prácticamente no cabecea en las curvas, algo que comprobé mientras recorría el camino que va hacia el Embalse El Yeso.  

Casi está demás señalar que la suspensión nos muestra su mejor faceta en la ruta agreste, escenario que le sienta muy bien. La tracción a las cuatro ruedas, con Low incluido, también aporta lo suyo en materia de eficiencia dinámica, ya que en más de una ocasión me ayudó a salir airoso de esas tantas contingencias que se presentan en un viaje hacia la precordillera… con nieve, barro, cruces de agua y todo lo imaginable.

La dirección es firme y comunicativa, los frenos enérgicos en todo momento y, pasando al asunto de la usabilidad, no me agradó la limitada oferta de portaobjetos, tampoco la presencia de piano black en la consola central (por la acumulación de polvo) y lo innecesarias que son las levas ubicadas detrás del volante.

En resumen, la Rampage cumple lo que nos promete en el papel, sin letra chica claro está. Por supuesto que el tren motriz se disfruta mucho más fuera del asfalto, pero eso no le resta puntos en situaciones menos demandantes; en la ciudad y en lo cotidiano no desentona, por lo que podemos pensar en esta camioneta como un amigable vehículo familiar.

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